Publicada en

Hartos de los coches viejos

Si están en el proceso de realizar una venta de coches viejos en virtud de que en el entorno familiar todos tienen vehículos, unos más antiguos que otros y no precisamente porque sean modelos codiciados o de gran valor por su perfecta conservación, sino porque traen arruinados a todos de tantas averías, no se desesperen.

Si llevan tantos años con ese mal a cuesta, que importa esperar un poquito más y actuar de manera conveniente, no significa que deban retrasar las acciones pertinentes, sino de tomar el camino más sabio y que traiga mayores beneficios.

Deshacerse de un coche no es tan simple como tirar la basura en un cesto, para que luego venga el camión del aseo a recoger los desperdicios. Tampoco debe ser abandonar el bien en algún lugar recóndito o público, ya sea que lo descubran o no, está mal por igual. Regalarlo, a quién? Esto sería trasladar el problema, ni siquiera conviene venderlo a amigos o a cualquier otro, porque luego nos lloverán los reclamos y hasta puedan pretender la devolución del negocio.

Aquí lo que queda es venderlos a establecimientos que estén dispuestos a aceptarlos tal y como se encuentran, sin ningún tipo de recriminación, y si ya todos tomaron la decisiónmucho mejor, pues  seguramente ganarán el interés de cualquier comprador por tratarse de varios vehículos.

Ahora bien, aunque existen muchos negocios que compran coches, no lo vendan a cualquiera, no revelen su ansiedad por salir de tales vehículos, miren bien a quién se los venden.

Tenga presente que en España existe el sector de los desguaces, los cuales no solo se encargan de comprar automóviles siniestrados o viejos, sino que están debidamente preparados para darles el tratamiento adecuado para desmantelar, descontaminar y recuperar piezas de ser posible, eso sí, de forma segura.

Si venden a cualquiera que no posea toda esa especialización, que no sean agentes autorizados para tal fin, puede que salgan de sus problemas pero al mismo tiempo estarán contribuyendo con un mal superior, el de la contaminación o el de transacciones ilegítimas como el contrabando de partes automotrices, la irresponsabilidad de algunos llega a tal magnitud, que hasta comercializan piezas que no están aptas para ser usadas nuevamente.

Así pues, procuren solo desguaces autorizados, legales, que incluyan, de ser posible, los trámites para dar de baja a los coches, que les faciliten las grúas para el traslado de los mismos y que les hagan una buena tasación.